domingo, 23 de mayo de 2010

Tantas veces lo mismo...

Hoy es un día extraño. No por el día gris, pero caluroso y lluvioso. Es extraño porque hoy quiero esconderme del mundo... Hoy me siento vulnerable, y tengo unas ganas locas de salir, de caminar y caminar. Recuerdo que eso hice cuando supe que mi abuelo había fallecido. De barranco caminé hasta la avenida Javier Prado. Caminé, como queriendo sacar todo lo que sentía, creía, lo que me rondaba en la cabeza más que en el alma. El sentimiento extraño de no saber qué siento, pero que no me hace sentir bien, que no me ubico en mi plano existencial. En estos momentos que escribo estas líneas, tengo muchas cosas en la cabeza... El no encontrar una solución para poder empezar las cosas que quiero hacer, para enmendar mis errores profesionales y la manera de no estancarme... Todo eso sumado a mis roces con la gente cercana, personas que si entienden mis puntos de ver las cosas, o lo que quiero, pues que me respeten. Yo no me meto en la vida de nadie, de ninguno de ellos ¿Por qué se meten en la mía?

Creo que son muchas cosas las que me hacen estar como estoy. Lo que creo es que debo meter la cabeza al caparazón y en el silencio, la soledad, regenerarme.